Es mi segundo día en la segunda ciudad de Alemania y apenas he tenido tiempo de sentarme un rato frente al ordenador. Han sido unos días agitados, sin tiempo para descansar. Fui recogido en el aeropuerto nada más llegar por una amiga que ya tiene unos añitos de experiencia por estas tierras y le estoy muy agradecido por la ayuda que me prestó, sobre todo por que viajaba solo y traía la casa a cuestas… Esa noche estaba reventado y encontré la felicidad a las 12 de la noche aproximadamente, momento en el que me quedé frito sobre un durísimo colchón, al cual ya me he acostumbrado:)
Los días de ayer y de hoy han sido plenamente turísticos, de coger el metro, conocer gente y visitar el casco histórico de Hamburgo. Me parece sorprendente el número de españoles sembrados por los alrededores de Hamburgo. En lo que llevo aquí ya conozco a unos 13 españoles (la mayoría de Valencia), y la mayoría de mi misma residencia…
Vivo en un piso de 4 personas en la residencia “Wohnhaus Harburg“, en el centro de Harburg. Ya conozco a todos mis compañeros (un chico italiano, una de Nepal y una española de Valencia, que estudia lo mismo que yo). De momento han sido la mayor parte del tiempo mi compañía y me estoy llevando bastante bien con ellos.
De momento no he hecho mucho más, estoy en los peores días, ya que a partir de ahora toca hacer todo el papeleo, compras, etc… Os dejo algunas de las fotos que he ido tomando estos días.




















Que envidia cabronazo!! jeje. Disfrutalo y sobretodo haz caso al manipulador (lo suscribo punto por punto)
P.D: Primer comentario por aqui…
Un abrazo.
jejeje tendrás tu taza de “Cuando estuve en Hamburgo me acordé de ti”… Tú deja en mis manos el resto, y tendrás tu viaje organizado… Hablamos en unos dias, ya te llamaré al fijo!
Sí sí sí, que la ciudad es muy bonita, que la gente es encantadora, bla bla bla. Tú lo que tienes que hacer es localizar las buenas zonas de cara a nuestra próxima visita.
Ah, y ya aprovecho para dejarlo caer… Espero que en tu vuelta, allá por Navidades, no vuelvas con las manos vacías, y no me refiero a las maletas.
Le sigo leyendo, cuídese.
(Y) (Dedito)